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Misión nocturna con alta presión colgados de una cuerda

Una vez culminada la limpieza de los bustos de los presidentes de los Estados Unidos en el Monte Rushmore en el año 2005, centramos nuestra atención en otro monumento americano durante los meses de junio y julio de 2008: el Space Needle de Seattle, Washington. Se le hizo un lavado en profundidad a la estructura de 184 metros de altura. Para ello se utilizaron limpiadoras de alta presión para eliminar la contaminación fuertemente adherida que cubría la mayor parte de la superficie.

La operación duró un total de ocho semanas.

“Para nosotros tiene un valor incalculable que Kärcher haya invertido su buen saber hacer y su tecnología de la limpieza no dañina para el medioambiente en nuestro monumento” dijo Meter Beck de la administración del Space Needle. “Estamos muy contentos de ver cómo el Space Needle ha vuelto a recuperar su brillo original”.

Limpieza de acero con suciedad fuertemente adherida

El proyecto ha sido respaldado por nuestros técnicos Derek Knight y Doug Yates del departamento C-Tech, dos técnicos del Space Needle, además de cinco escaladores industriales de la compañía Americana Skala Group. “El ambiente en nuestro equipo germano-americano ha sido genial, hemos trabajado juntos sin ningún problema desde el principio”. Con estas palabras resume Thorsten Möwes el proyecto. Y la reacción de la prensa a nuestra acción de limpieza ha sido muy positive. Las cadenas de televisión, radio y los periódicos publicaron cientos de crónicas y noticias sobre nuestro proyecto.
Para ello se utilizó agua pura, sin ningún tipo de químicos. Se utilizaron tres limpiadoras de alta presión eléctricas para calentar el agua a 90ºC y se aplicó a la superficie con una presión de 180 bares. Con el paso de los años, la contaminación originada por las emisiones, los excrementos de pájaros y las capas de suciedad grasa se había adherido de una forma muy fuerte a la superficie de acero. Por primera vez en un proyecto de limpieza a larga escala, el trabajo se realizó en turnos de noche, para que no se tuviera que interrumpir el funcionamiento normal del edificio, el cual acoge a 1,3 millones de visitantes cada año. De esta forma, equipados con cascos con linternas incorporadas, el especialista Thorsten Möwes y su equipo se iban descolgando desde la cubierta superior de la torre. Las sesiones, bastante acrobáticas en ocasiones, comenzaban a las once de la noche y se alargaban hasta la primera hora de la mañana. “Aparte de haber tenido que trabajar de noche, el acceso a las superficies de la parte inferior de la torre de tres plantas ha sido un reto especial porque tuvimos que limpiar desde una posición horizontal” declaraba Thorsten Möwes. “Además había vientos bastante fuertes a 150 metros de altura; pero sólo hemos tenido que interrumpir el trabajo en dos ocasiones, cuando la velocidad del viento, medida en el Space Needle, superó los 80 km/h “.

Colaboración "extremadamente buena" entre el equipo germano-americano.
Acrobacias en altura: La limpieza de la parte inferior de la torre de tres plantas supuso un reto especial para los escaladores industriales.Acrobacias en altura: La limpieza de la parte inferior de la torre de tres plantas supuso un reto especial para los escaladores industriales.
 
El equipo de limpieza trabajó en turnos de noche para no interrumpir la actividad normal del edificio con sus 1.3 millones de visitantes anuales. El equipo de limpieza trabajó en turnos de noche para no interrumpir la actividad normal del edificio con sus 1.3 millones de visitantes anuales.